{"id":141,"date":"2024-06-11T22:51:27","date_gmt":"2024-06-11T22:51:27","guid":{"rendered":"https:\/\/jeannesaadepalombo.com.mx\/?page_id=141"},"modified":"2024-09-18T04:07:36","modified_gmt":"2024-09-18T04:07:36","slug":"laberintos-espirituales-de-jeanne-saade-palombo","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/jeannesaadepalombo.com.mx\/eng\/textos\/laberintos-espirituales-de-jeanne-saade-palombo\/","title":{"rendered":"Laberintos Espirituales de Jeanne Saade Palombo"},"content":{"rendered":"<style>.kb-row-layout-id141_eb9c72-d6 > .kt-row-column-wrap{align-content:start;}:where(.kb-row-layout-id141_eb9c72-d6 > .kt-row-column-wrap) > .wp-block-kadence-column{justify-content:start;}.kb-row-layout-id141_eb9c72-d6 > .kt-row-column-wrap{column-gap:var(--global-kb-gap-md, 2rem);row-gap:var(--global-kb-gap-md, 2rem);max-width:80%;margin-left:auto;margin-right:auto;padding-top:10%;min-height:100vh;grid-template-columns:minmax(0, calc(60% - ((var(--global-kb-gap-md, 2rem) * 1 )\/2)))minmax(0, calc(40% - ((var(--global-kb-gap-md, 2rem) * 1 )\/2)));}.kb-row-layout-id141_eb9c72-d6 > .kt-row-layout-overlay{opacity:0.30;}@media all and (max-width: 1024px){.kb-row-layout-id141_eb9c72-d6 > .kt-row-column-wrap{grid-template-columns:repeat(2, minmax(0, 1fr));}}@media all and (max-width: 767px){.kb-row-layout-id141_eb9c72-d6 > .kt-row-column-wrap{padding-top:10%;padding-bottom:10%;grid-template-columns:minmax(0, 1fr);}}<\/style><div class=\"kb-row-layout-wrap kb-row-layout-id141_eb9c72-d6 alignnone wp-block-kadence-rowlayout\"><div class=\"kt-row-column-wrap kt-has-2-columns kt-row-layout-equal kt-tab-layout-inherit kt-mobile-layout-row kt-row-valign-top kt-inner-column-height-full\">\n<style>.kadence-column141_e06d23-eb > .kt-inside-inner-col{padding-top:0px;}.kadence-column141_e06d23-eb > .kt-inside-inner-col,.kadence-column141_e06d23-eb > .kt-inside-inner-col:before{border-top-left-radius:0px;border-top-right-radius:0px;border-bottom-right-radius:0px;border-bottom-left-radius:0px;}.kadence-column141_e06d23-eb > .kt-inside-inner-col{column-gap:var(--global-kb-gap-sm, 1rem);}.kadence-column141_e06d23-eb > .kt-inside-inner-col{flex-direction:column;}.kadence-column141_e06d23-eb > .kt-inside-inner-col > .aligncenter{width:100%;}.kadence-column141_e06d23-eb > .kt-inside-inner-col:before{opacity:0.3;}.kadence-column141_e06d23-eb{position:relative;}@media all and (max-width: 1024px){.kadence-column141_e06d23-eb > .kt-inside-inner-col{flex-direction:column;justify-content:center;}}@media all and (max-width: 767px){.kadence-column141_e06d23-eb > .kt-inside-inner-col{flex-direction:column;justify-content:center;}}<\/style>\n<div class=\"wp-block-kadence-column kadence-column141_e06d23-eb\"><div class=\"kt-inside-inner-col\">\n<p><em>Laberintos espirituales de Jeanne Saade Palombo<\/em><br><strong><span class=\"uppercase\"><strong><span class=\"uppercase\">Por Luis Ignacio S\u00e1in<\/span><\/strong><span class=\"uppercase\">z<\/span><\/span>, 2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">A prop\u00f3sito de Jeanne Saade en el Museo Federico Silva Escultura Contempor\u00e1nea<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Ning\u00fan artista tolera la realidad.<br><\/em>Friedrich Nietzsche<\/p>\n\n\n\n<p>Jeanne Saade no es una excepci\u00f3n a la regla. Se rebela ante la banalidad de un mundo que ha extraviado el rumbo, carente de br\u00fajula, y entonces se empe\u00f1a en descubrir o rescatar un sentido trascendente de la vigencia del universo y la existencia de la vida. Sus composiciones guardan un equilibrio misterioso entre las im\u00e1genes y las reflexiones, haciendo de ella una cronista singular que piensa creando y que crea pensando: <em>tlahcuilo<\/em>. Ideas sensibles. Emociones inteligentes. Y qu\u00e9 mejor que hurgar en el origen de la creaci\u00f3n y los mitos que pretenden rendir cuentas de ello. Sus referencias consideran las fuentes tradicionales, la Torah (\u05ea\u05bc\u05d5\u05b9\u05e8\u05b8\u05d4) y su inserci\u00f3n en el complejo lit\u00fargico-filos\u00f3fico del Tanaj (\u05ea\u05b7\u05bc\u05e0\u05b7\u05da\u05b0 ) o Mikr\u00e1 (\u05de\u05e7\u05e8\u05d0), y los comentarios m\u00edsticos de la Cabal\u00e1 en su vastedad delirante.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Cabal\u00e1 (\u05e7\u05b7\u05d1\u05b8\u05bc\u05dc\u05b8\u05d4, Qabbal\u00e1h: tradici\u00f3n, recepci\u00f3n,\u200b correspondencia) antes de que comenzara siquiera la posibilidad de una objetividad aut\u00f3noma, una ontog\u00e9nesis, lo \u00fanico existente era la Luz Infinita de Dios. La primera etapa de la creaci\u00f3n comenz\u00f3 cuando Dios contrajo su energ\u00eda inacabable para crear el vac\u00edo. Entonces, un rayo de su iluminaci\u00f3n trascendente lo penetr\u00f3 y la esencia de Adam Kadmon (\u05d9\u05e9\u05b6\u05c1\u05e8, <em>yosher<\/em>: rectitud y nobleza) se proyect\u00f3 en dicho espacio desocupado. Su primera manifestaci\u00f3n asumi\u00f3 la forma de diez c\u00edrculos conc\u00e9ntricos (<em>igulim<\/em>) emanados del fulgor primigenio. La electricidad est\u00e1tica y su halo de luz el rel\u00e1mpago, quedaron envueltos por su forma antropom\u00f3rfica, que es un reino de luz divina infinita sin vasijas (los recipientes destinados a atesorar los brotes de la creaci\u00f3n), constre\u00f1ido por su potencial para crear la existencia futura.<\/p>\n\n\n\n<p>Infinidad de convicciones y creencias m\u00edsticas jud\u00edas reposan en el s\u00edmbolo de la luz: el prodigio de las ondas que propagan energ\u00eda a trav\u00e9s del vac\u00edo sin desplazar masa en un medio denominado \u00e9ter.&nbsp; \u05d5\u05d9\u05d0\u05de\u05e8 \u05d0\u05dc\u05d4\u05d9\u05dd \u05d9\u05d4\u05d9 \u05d0\u05d5\u05e8 \u05d5\u05d9\u05d4\u05d9\u05be\u05d0\u05d5\u05e8, \u201cY dijo Elohim-Dios: Sea la luz; y fue la luz\u201d (Bereshit, Tor\u00e1 \u2013 G\u00e9nesis, Biblia). Las obras cabal\u00edsticas cl\u00e1sicas suelen tener nombres brillantes y refulgentes como el <em>Sefer Ha-Bahir<\/em> (libro de la luminosidad), el <em>Zohar<\/em> (brillo)&nbsp;o el <em>Ohr Ein Sof<\/em> (luz sin fin) que brot\u00f3 del <em>Ein Sof<\/em> (la divinidad infinita) en la creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Isaac Luria (1534-1572) da cuenta de la formaci\u00f3n de todo lo habido y por haber recurriendo a una explicaci\u00f3n que deviene arrebato po\u00e9tico. Dios ocupa la vastedad del espacio y para dar curso a la creaci\u00f3n debe replegarse en s\u00ed mismo, y lo hace mediante un <em>Tsimtsum<\/em> (contracci\u00f3n), disminuci\u00f3n gradual de su luz que se adapta a la capacidad de recepci\u00f3n de los seres creados, en una especie de alcanc\u00edas metaf\u00edsicas. Pero la luz era tan poderosa que hizo a\u00f1icos algunas de las vasijas (<a class=\"ek-link\" href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Shevirat_Hakelim\"><em>Shevirat Hakelim<\/em><\/a>), dejando chispas que siguen atrapadas en el mundo material, esperando reincorporarse a su origen a trav\u00e9s de las <em>Mitzvot<\/em> realizadas con verdadera devoci\u00f3n. Moraleja: la tarea de las creaturas reside en colaborar con Dios para elevar esas chispas a su fuente.<\/p>\n\n\n\n<p>Adam Kadmon precedi\u00f3 a la manifestaci\u00f3n de los Cuatro Mundos: <em>Atzilut<\/em> (&#8220;emanaci\u00f3n&#8221;), <em>Beriah <\/em>(&#8220;creaci\u00f3n&#8221;), <em>Yetzirah<\/em> (&#8220;formaci\u00f3n&#8221;) y <em>Asiyah<\/em> (&#8220;acci\u00f3n&#8221;). Mientras que cada uno de los Cuatro Mundos est\u00e1 representado por una letra del divino nombre de Dios de cuatro letras: \u05d9\u05d4\u05d5\u05d4, es com\u00fanmente transliterado como YHVH o YHWH, y en traducciones latinas es traducido como Jehov\u00e1, Yahweh, Yahua, entre otras. Adam Kadmon est\u00e1 representado por la c\u00faspide trascendental de la primera letra Yud. En el sistema de las <em>sephirot<\/em>, Adam Kadmon corresponde a <em>Keter <\/em>(&#8220;corona&#8221;), la voluntad divina que motiv\u00f3 la creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Adam Kadmon ( \u05d0\u05b8\u05d3\u05b8\u05dd \u05e7\u05b7\u05d3\u05b0\u05de\u05d5\u05b9\u05df , &#8220;Hombre Primordial&#8221;) llamado Adam Elyon (\u05d0\u05b8\u05d3\u05b8\u05dd \u05e2\u05b6\u05dc\u05b4\u05d9\u05d5\u05b9\u05df &#8220;alt\u00edsimo hombre&#8221;), o Adam Ila\u00e1 ( \u05d0\u05b8\u05d3\u05b8\u05dd \u05e2\u05b4\u05d9\u05dc\u05b8\u05bc\u05d0\u05b8\u05d4 , &#8220;supremo hombre&#8221;), en <em>Cabal\u00e1<\/em> es el primer mundo espiritual que naci\u00f3 despu\u00e9s de la contracci\u00f3n de la luz infinita de Dios. En la Cabal\u00e1 luri\u00e1nica su descripci\u00f3n es antropom\u00f3rfica. No obstante, Adam Kadmon es luz divina sin vasijas, es decir, puro potencial. En la psique humana corresponde a la <em>Yejid\u00e1<\/em>, la esencia colectiva del alma. Semejante perfecci\u00f3n prescinde de los \u201cesp\u00edritus en fuga\u201d, sean los mensajeros de Dios, esos Bene Elohim vigilantes del orbe terrestre que optaron por yacer con mujeres y procrear a los gigantes Nefilim, o <em>Los vol\u00e1tiles del Beato Ang\u00e9lico<\/em> (Guido di Pietro 1395-1455; t\u00edtulo de la novela hom\u00f3nima de Antonio Tabucchi).<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra calidad de hechuras celestiales, concebidos desde fuera de los cuerpos de nuestros progenitores para despu\u00e9s ser implantados, la divinidad se afana en hacernos olvidar porque somos incapaces de lidiar con la verdad de nuestra creaci\u00f3n-gestaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p style=\"margin-right:var(--wp--preset--spacing--60);margin-left:var(--wp--preset--spacing--60)\">[&#8230;] antes de nuestro nacimiento, antes de que nuestra madre nos d\u00e9 a la luz de este mundo, hay un <em>\u00e1ngel<\/em> que, al cabo, ser\u00e1 nuestro <em>\u00e1ngel de la guarda<\/em> (o <em>\u00e1ngel custodio<\/em>), que apoya uno de sus dedos, el \u00edndice en concreto, sobre nuestros labios que a\u00fan se forman, sin estar a\u00fan manchados por las palabras, y nos dice al o\u00eddo, que no conoce de las palabras de los otros sino una vibraci\u00f3n acuosa, muy despacio y bajito: \u2018Calla, no digas lo que sabes\u2019. De este forzado silencio, tan plat\u00f3nico por otra parte, desde el cual advenimos al mundo sin recordar nada del sitio de donde venimos, no queda m\u00e1s que un testigo f\u00edsico en nuestro cuerpo reci\u00e9n nacido, como una suerte de reminiscencia, que es la hendidura, huella donde el \u00e1ngel pos\u00f3 su dedo \u00edndice, que parte y reparte nuestro labio superior entre los dos perfiles de nuestro rostro. [&#8230;] Siempre nacemos y morimos entre otros, y lo hacemos singularmente, cada uno con nuestro propio tono y tesitura de voz, y es, precisamente, nuestro <em>\u00e1ngel de la guarda<\/em> quien, habi\u00e9ndonos partido el labio, nos recuerda, ahora s\u00ed y al margen de toda la l\u00f3gica de la encarnaci\u00f3n, que el sentido siempre, en cuanto partido, est\u00e1 compartido entre todos nosotros, y que s\u00f3lo podemos cuidarnos de nosotros mismos cuid\u00e1ndonos de su <em>ser en com\u00fan<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Jeanne Saade acopia los \u00edndices de esos mensajeros alados, suma amputada de falanges que han cumplido con su deber: diseminando amnesias para tranquilidad de las conciencias fr\u00e1giles de los seres emanados de la omnipotencia del hacedor m\u00e1ximo e incubados en los \u00fateros de alg\u00fan parad\u00f3jico modo \u201cprestados\u201d o en \u201calquiler\u201d, sin que sus due\u00f1as est\u00e9n conscientes de su situaci\u00f3n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La notable contradicci\u00f3n entre <em>G\u00e9nesis<\/em> 1: 27 (\u201cY cre\u00f3 Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo cre\u00f3; var\u00f3n y hembra los cre\u00f3\u201d), <em>G\u00e9nesis<\/em> 2: 7 (\u201cEntonces Jehov\u00e1 Dios form\u00f3 al hombre del polvo de la tierra, y sopl\u00f3 en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente\u201d) y <em>G\u00e9nesis <\/em>2: 21-25 (\u201cEntonces Jehov\u00e1 Dios hizo caer sue\u00f1o profundo sobre Ad\u00e1n, y mientras este dorm\u00eda, tom\u00f3 una de sus costillas, y cerr\u00f3 la carne en su lugar.&nbsp;Y de la costilla que Jehov\u00e1 Dios tom\u00f3 del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.&nbsp;Dijo entonces Ad\u00e1n: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; esta ser\u00e1 llamada varona,&nbsp;porque del var\u00f3n&nbsp;fue tomada.&nbsp;Por tanto, dejar\u00e1 el hombre a su padre y a su madre, y se unir\u00e1 a su mujer, y ser\u00e1n una sola carne.&nbsp;Y estaban ambos desnudos, Ad\u00e1n y su mujer, y no se avergonzaban\u201d), no pod\u00eda escapar a la atenci\u00f3n de los fariseos para quienes la <em>Biblia<\/em> era un tema de estudio detenido. La explotaci\u00f3n-subordinaci\u00f3n de la mujer se construye as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Cu\u00e1n diferente resulta la apertura muy significativa de la lectura m\u00edstica luriana del mismo pasaje, pero del libro original: Bereshit de la Tor\u00e1. Al explicar los diversos puntos de vista sobre la creaci\u00f3n de Eva, ense\u00f1aron que Ad\u00e1n fue creado como un hombre-mujer (androginia), afirmando la unidad de lo diverso&nbsp; \u05d6\u05b8\u05db\u05b8\u05a5\u05e8 \u05d5\u05bc\u05e0\u05b0\u05e7\u05b5\u05d1\u05b8\u0596\u05d4&nbsp; (<em>G<\/em><em>\u00e9<\/em><em>nesis<\/em> 1:27) como &#8220;hombre-mujer&#8221; en lugar de la existencia simult\u00e1nea de dos seres aut\u00f3nomos designados &#8220;hombre y mujer&#8221;: primer d\u00eda, espalda contra espalda; segundo d\u00eda, lado a lado, y tercer d\u00eda, frente a frente. Aunque desde el principio Dios los concibiera en su infinita curiosidad y misericordia como \u201cel fuego y la fuega\u201d: Hish be Hisha (del hebreo \u05d0\u05b5\u05e9\u05c1, Hish: fuego), la energ\u00eda masculina y la energ\u00eda femenina, y que la separaci\u00f3n de los sexos surgi\u00f3 de la operaci\u00f3n subsiguiente sobre el cuerpo de Ad\u00e1n, como se relata en las <em>Escrituras<\/em>. El alma de Adam HaRishon (&#8220;el primer hombre&#8221;) era la esencia suprema de la humanidad, conten\u00eda en su interior todas las almas posteriores.<\/p>\n\n\n\n<p>De tal suerte que, desde el tiempo m\u00e1s remoto y lejano, aparece recurrentemente el tema de la igualdad, el t\u00f3pico de la equidad, la disyuntiva del respeto o la sumisi\u00f3n. Por eso en la victoria de los estereotipos Lilith se fug\u00f3 del Ed\u00e9n, asoci\u00e1ndosele no con su leg\u00edtima independencia sino con la promiscuidad o incluso la prostituci\u00f3n. Ser\u00eda sustituida por un ente dom\u00e9stico, fr\u00e1gil y vulnerable, demandante de protecci\u00f3n y gu\u00eda de conformidad con los aviesos intereses patriarcales. Por encima de que en el origen se haya dado la separaci\u00f3n de los sexos o de su hermafroditismo, los v\u00ednculos entre Ad\u00e1n y Eva deben revisarse con lupa y ponerse en tela de juicio, si en verdad deseamos establecer un equilibrio entre ambos sujetos para que sean libremente iguales e igualmente libres.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la perspectiva de los escritos del siglo XI de Isaac ben Jacob ha-Cohen, Lilith est\u00e1 vinculada con la <em>sephirah<\/em> del conocimiento, Daath. El mito sostiene que la primera esposa de Adam, fue creada por separado, a diferencia de Eva. Rebelde por su origen aut\u00f3nomo rehus\u00f3 someterse a Adam en el tema (pr\u00e1ctico por lo dem\u00e1s) de qui\u00e9n deb\u00eda yacer debajo durante el coito. Finalmente, Dios intervino e intent\u00f3 forzarla a subordin\u00e1rsele al var\u00f3n. Pero Lilith dijo el nombre secreto de Dios, el <em>Shemhamforash<\/em>, consiguiendo escapar. Huy\u00f3 del Ed\u00e9n a las tierras salvajes habitadas por demonios, como Samael y Asmodeo. El precio de la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>La interpretaci\u00f3n consiste en que en el \u00e1rbol de la vida inicial (antes de la ca\u00edda), Daath-Lilith pre-existe sobre Tiferet, la representaci\u00f3n de Adam. Daath rechaza la dependencia, rompi\u00e9ndose el orden patriarcal celeste. Por consiguiente, Daath se desploma en el abismo y termina yaciendo fuera del escenario \u201cprotector\u201d del \u00e1rbol de la vida, \u00e1rbol del conocimiento, \u00e1rbol del amor. Figur\u00e9monos que como compensaci\u00f3n de la ahora perdida Daath-Lilith, Adam recibi\u00f3 una nueva mujer, Eva, y la <em>sephirah<\/em> de Malkuth remplaz\u00f3 a Daath como la hija. Malkuth es la mujer ca\u00edda que tuvo que someterse a la solar y patriarcal fuerza de Adam-Tiferet.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella es tambi\u00e9n el principio que permite la creaci\u00f3n del mundo material y su continua existencia a trav\u00e9s de concepciones materiales. Pero dentro de Eva-Malkuth incuba Lilith como su oscuro <em>alter ego<\/em> que aguarda su despertar. A trav\u00e9s de su ca\u00edda Lilith permite la creaci\u00f3n de Eva-Malkuth, pero se oculta en el abismo y en la <em>qliploth<\/em> de Malkuth. Daath significa \u201cconocimiento\u201d y la contraparte de Daath-Shekinah en Grecia y para los fil\u00f3sofos gn\u00f3sticos es Sophia: la que da conocimiento y sabidur\u00eda. Originariamente \u201cla filosof\u00eda\u201d, significaba en la H\u00e9lade amor a la sabidur\u00eda, entendido como entrega-posesi\u00f3n a Sophia en el tantrismo er\u00f3tico-m\u00edstico. Ser como dioses, aspirarlo y construirlo, a trav\u00e9s de la comuni\u00f3n genital.<\/p>\n\n\n\n<p>El <em>Sefer Yetzirah<\/em> o <em>Libro de la Creaci\u00f3n<\/em> contempla la suma de emanaciones o atributos (<em>sephirot<\/em>) del <em>Ein Sof<\/em>, lo Infinito y lo Eterno.<\/p>\n\n\n\n<p>Las diez <em>sephirot<\/em> son: <em>Keter<\/em>, Corona; <em>Hokhmah<\/em>, Sabidur\u00eda; <em>Binah<\/em>, Entendimiento; [<em>Da\u2019at<\/em>, Conocimiento;] <em>Hesed<\/em>, Misericordia; <em>Gevurah<\/em>, Severidad; <em>Tiferet<\/em>, Belleza; <em>Netzach<\/em>, Eternidad; <em>Hod<\/em>, Esplendor; <em>Yesod<\/em>, Fundamento; <em>Malkuth<\/em>, Reino. La versi\u00f3n de Isaac Luria registra, aunque no aparezcan en este \u00e1rbol, las contrafuerzas demoniacas, tentaciones destructivas, llamadas <em>Qliphoth<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una onceava <em>sephirah <\/em>secreta, que es m\u00edstica y funcional, <em>Da\u2019at<\/em>: &#8220;la entrada para la vida y la salida para la muerte&#8221;, vecina del abismo: el Conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Las mujeres que rondan a Adam-Ad\u00e1n son due\u00f1as de sus destinos p\u00e9sele a quien le pese, y entre s\u00ed comparecen rivales para nuestra sorpresa sin que coincidieran nunca en el mismo plano o dimensi\u00f3n. Como en el fondo todos los seres procedemos del mismo ente solitario, en <em>Miradas alusivas<\/em> Nitza Saade deviene modelo singular y plural, binomio apenas distinguido por la mano de su hermana la artista, Lilith-Eva, cara a cara pero sin reconocerse, con los p\u00e1rpados cerrados manteniendo bajo control la curiosidad de esos ojos que, tal vez, han visto demasiado. El rostro es de una serenidad pasmosa, dir\u00edase que de otro mundo, a pesar de prescindir de la expresi\u00f3n de la mirada; podr\u00eda calificarse de belleza metaf\u00edsica. Recordemos que el pudor y la contenci\u00f3n que le es propia, ancla en la vista, los ciegos suelen dar rienda suelta a sus apetitos incluso cuando est\u00e1n y son el centro de una multitud.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, al negarse a observar a su <em>alter ego, <\/em>cada una de estas m\u00edticas \u201cvaronas\u201d pareciera desestimar la existencia de su eco corporal, ese otro ser que es el mismo como pr\u00f3jimo y que es diferente como sujeto. Van solitarias por el mundo y sus representaciones, demoliendo la posibilidad misma de que broten otras \u201chembras\u201d en la trama de Berishat-G\u00e9nesis.<\/p>\n\n\n\n<p>Con notable refinamiento Jeanne Saade nos revela la identidad del arquetipo siam\u00e9s, pues en la figura de la izquierda le imposta con elegancia medioriental un velo tatuado en forma de \u00e1rbol f\u00e9rtil de la granada, en clara alusi\u00f3n a la etimolog\u00eda de su nombre: Nitza, \u201ccapullo de flor\u201d. Tambi\u00e9n personifica a Eva, si bien el esgrafiado de su piel, m\u00e1s abstracto, alude a un tronco simulado y en movimiento, el \u00e1rbol de la vida-el conocimiento-el amor. Quiz\u00e1 entreverado con una enredadera a modo de alegor\u00eda del \u00e1spid malhadado o liberador, a seg\u00fan las conciencias de quienes lo interpreten. Amor filial que fundamenta el por qu\u00e9 dos personajes asaz sobresalientes de esta trama visual y escrita se unten a los rasgos faciales de una piadosa en soledad.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo los nombres de tres \u00e1ngeles son revelados en la Torah: Gabriel (en hebreo \u05d2\u05b7\u05bc\u05d1\u05b0\u05e8\u05b4\u05d9\u05d0\u05b5\u05dc, que significa &#8220;Fortaleza de Dios&#8221;); Miguel (en hebreo&nbsp;\u05de\u05d9\u05db\u05d0\u05dc\u200e ,\u201c\u00bfQui\u00e9n como&nbsp;<a class=\"ek-link\" href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/El_(dios_sem%25C3%25ADtico)\">Dios<\/a>?\u201d) y Rafael (en hebreo \u05dc\u05d0\u05e4\u05e8, \u201cMedicina de Dios\u201d o \u201cDios sana\u201d), todos vinculados con Abraham en G\u00e9nesis 18.&nbsp;Mija\u2019el (bondad) hab\u00eda venido para llevar a Sarah la buena noticia de su embarazo, Gabriel (juicio) vino a derrocar a Sodoma y Rafael (curaci\u00f3n) vino a aliviar a Abraham despu\u00e9s de su circuncisi\u00f3n.&nbsp;Los mensajeros de la divinidad, aut\u00e9nticas representaciones de los estados del creador son su confecci\u00f3n inaugural: prole del pensamiento que carece de fisicalidad (cuerpo), incluyendo la peregrina idea de las alas. S\u00f3lo para efectos de comprensi\u00f3n de creyentes no ilustrados se les describe en determinados pasajes de la Torah como seres humanos voladores: \u00c9xodo 25:17, Isa\u00edas 6: 2, Ezequiel 1: 5 y 10:18. Los \u00e1ngeles jud\u00edos tienen diez dignidades: Hayot Ha Kodesh, Ophanim, Erelim, Hashmallim, Serafines, Malakhim, Elohim, Bene Elohim, Querubines e Ihim. La Biblia cristiana menciona en prelaci\u00f3n un desfile imponente en tres jerarqu\u00edas: primera, serafines, querubines y tronos; segunda, dominaciones, virtudes y potestades; tercera, \u00e1ngeles, arc\u00e1ngeles, principados. La p\u00e9rdida de las alas se origina por la p\u00e9rdida del favor divino, ya que al rebelarse ante el designio del Creador y ser expulsados-exiliados los \u00e1ngeles amotinados fueron despojados de sus elementos batientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Celebremos las incursiones de Jeanne Saade en fen\u00f3menos metafilos\u00f3ficos, ese su hurgar en los sue\u00f1os en vigilia de sus obras-piezas devotas de la armon\u00eda (equilibrio y proporci\u00f3n), entregada \u2014quiz\u00e1 sin saberlo\u2014 a imaginar objetos en calidad de orbes de significado que funcionen como \u201cescaleras de Jacob\u201d, capaces de facilitar el ascenso al Cielo y el descenso a la tierra de los \u00e1ngeles y adem\u00e1s de las personas. Esculturas e instalaci\u00f3n de ellas que abonan en la conquista de la ataraxia (en griego: \u1f00\u03c4\u03b1\u03c1\u03b1\u03be\u03af\u03b1, \u201causencia de turbaci\u00f3n\u201d), rara serenidad y equilibrio del alma, la raz\u00f3n y los sentimientos. Miscel\u00e1nea en espiral que establece una concordancia b\u00e1sica entre las esculturas que tienden a desvanecerse y levitar.<\/p>\n\n\n\n<p>Los \u00e1ngeles son instrumentos b\u00e1sicos de Dios y pertenecen al concilio celestial: seres de luz que sirven literalmente a la suma potestad, sin arbitrio ninguno, limit\u00e1ndose a cumplir las \u00f3rdenes que les son giradas.&nbsp;Sus cometidos m\u00e1s trascendentes consisten en introducir el alma en los reci\u00e9n nacidos, recogerla de los difuntos en su \u00faltimo aliento y servir de mensajeros entre el hacedor y sus hechuras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La voluntad divina es trascendental, conjuga de manera indiferenciada deseo-imaginaci\u00f3n-realidad. Empero, para darse a entender a nosotros, criaturas limitadas e imperfectas, recorre senderos accidentados y sinuosos. Y con el \u00e1nimo de ilustrarse alude al s\u00edmbolo por antonomasia del origen de los tiempos propiamente terrestres y por ende humanos, al \u00e1rbol de la vida-\u00e1rbol del conocimiento-\u00e1rbol del amor. De tal suerte que las capas o tegumentos del sujeto en formaci\u00f3n se organizan en la fracci\u00f3n de un c\u00edrculo perfecto, donde cada porci\u00f3n manifiesta un \u201cterritorio del ser\u201d forjado por el <em>sephirotal <\/em>y sus combinaciones. Tan compleja operaci\u00f3n en el fondo es simple: precisa \u00fanica y exclusivamente con \u201csoltar\u201d las letras del nombre del Creador (,\u05d9\u05d4\u05d5\u05d4 &#8211; Jehov\u00e1, Yahweh, Yahua) y as\u00ed, s\u00f3lo as\u00ed, cada una de ellas desencadena un proceso espec\u00edfico. Por eso no debe facilitarse su pronunciaci\u00f3n articulada, pues los poderes que confinan las consonantes desprovistas de vocales son infinitos.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, los estados de la existencia creada transitan desde arriba, lo divino, hacia abajo, el mundo de lo profano creado:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><em>Atzilut \u2013 <\/em>Emanaci\u00f3n &#8211; Fuego, integrada por las <em>sephirot <\/em>Keter (Corona), Hokhmah (Sbidur\u00eda) y Binah (Entendimiento);<\/li>\n\n\n\n<li><em>Beriah <\/em>\u2013 Creaci\u00f3n &#8211; Agua, integrada por las <em>sephirot <\/em>Hesed (Misericordia), Gevurah (Severidad) y Tiferet (Armon\u00eda);<\/li>\n\n\n\n<li><em>Yetzirah <\/em>\u2013 Formaci\u00f3n &#8211; Aire, integrada por las <em>sephirot <\/em>de Netzach (Eternidad), Hod (Esplendor) y Yesod (Fundamento), y<\/li>\n\n\n\n<li><em>Asiyah <\/em>\u2013&nbsp;Acci\u00f3n &#8211; Tierra, integrada por la <em>sephirah <\/em>de Malkuth (Reino).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>La vida es una chispa proveniente de la contracci\u00f3n de la luz infinita, el fuego la crea, el agua la alimenta, el aire la forma y la tierra la engendra. Jeanne Saade emula este itinerario, que de alg\u00fan modo recuerda a los griegos y su desaf\u00edo al Olimpo de querer ser como los dioses (\u1f55\u03b2\u03c1\u03b9\u03c2, <em>hybris<\/em>: \u201cdesmesura\u201d), pues ella no hace otra cosa que crear <em>ex nihilo<\/em>, hacer desde la nada, \u00a1vaya m\u00e9rito! Por eso, con empat\u00eda, nos convida a \u201csus hijos\u201d ya nacidos y en desarrollo fetal, dibujados-pintados y modelados en barro (como los debutantes Ad\u00e1n y Eva); para despu\u00e9s, y con sumo cuidado, proceder a identificar las ra\u00edces de las energ\u00edas de estos seres: el cr\u00e1neo-los cr\u00e1neos, dep\u00f3sito del raciocinio donde radica la facultad misma de construir-postular-satisfacer deseos; y el coraz\u00f3n-los corazones, motor de la sensibilidad y las emociones, la capacidad de interpretarse a s\u00ed mismo, al pr\u00f3jimo, a los dem\u00e1s, al territorio con todos sus accidentes, y a los seres que lo habitan.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n<style>.kadence-column141_61c351-9b > .kt-inside-inner-col{padding-right:15%;padding-left:20%;}.kadence-column141_61c351-9b > .kt-inside-inner-col,.kadence-column141_61c351-9b > .kt-inside-inner-col:before{border-top-left-radius:0px;border-top-right-radius:0px;border-bottom-right-radius:0px;border-bottom-left-radius:0px;}.kadence-column141_61c351-9b > .kt-inside-inner-col{column-gap:var(--global-kb-gap-sm, 1rem);}.kadence-column141_61c351-9b > .kt-inside-inner-col{flex-direction:column;}.kadence-column141_61c351-9b > .kt-inside-inner-col > .aligncenter{width:100%;}.kadence-column141_61c351-9b > .kt-inside-inner-col:before{opacity:0.3;}.kadence-column141_61c351-9b{position:relative;}@media all and (max-width: 1024px){.kadence-column141_61c351-9b > .kt-inside-inner-col{flex-direction:column;justify-content:center;}}@media all and (max-width: 767px){.kadence-column141_61c351-9b > .kt-inside-inner-col{flex-direction:column;justify-content:center;}}<\/style>\n<div class=\"wp-block-kadence-column kadence-column141_61c351-9b\"><div class=\"kt-inside-inner-col\"><\/div><\/div>\n\n<\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Laberintos espirituales de Jeanne Saade PalomboPor Luis Ignacio S\u00e1inz, 2022 A prop\u00f3sito de Jeanne Saade en el Museo Federico Silva Escultura Contempor\u00e1nea Ning\u00fan artista tolera la realidad.Friedrich Nietzsche Jeanne Saade no es una excepci\u00f3n a la regla. Se rebela ante la banalidad de un mundo que ha extraviado el rumbo, carente de br\u00fajula, y entonces <a href=\"https:\/\/jeannesaadepalombo.com.mx\/eng\/textos\/laberintos-espirituales-de-jeanne-saade-palombo\/\" class=\"more-link\">&#8230;<span class=\"screen-reader-text\">  Laberintos Espirituales de Jeanne Saade Palombo<\/span><\/a><\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":26,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_editorskit_title_hidden":false,"_editorskit_reading_time":0,"_editorskit_is_block_options_detached":false,"_editorskit_block_options_position":"{}","footnotes":""},"class_list":["post-141","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jeannesaadepalombo.com.mx\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/141","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jeannesaadepalombo.com.mx\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/jeannesaadepalombo.com.mx\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jeannesaadepalombo.com.mx\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jeannesaadepalombo.com.mx\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=141"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/jeannesaadepalombo.com.mx\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/141\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":978,"href":"https:\/\/jeannesaadepalombo.com.mx\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/141\/revisions\/978"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jeannesaadepalombo.com.mx\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/26"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jeannesaadepalombo.com.mx\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=141"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}